Preguntas frecuentes

Existen distintos tipos de huella generadas como consecuencia del impacto que deja la actividad humana sobre el medio ambiente, puntualmente resultado del uso o producción de un bien o de la actividad de una organización, las más comunes de medir son la huella de carbono y la de agua, en nuestro blog encuentras un artículo que las describe en detalle.

Te recomendamos empezar midiendo la huella de carbono, un indicador ambiental clave que refleja la emisión de gases de cualquier actividad.

El inventario de gases de efecto invernadero se realiza bajo la definición de estándares internacionales y está contemplado dentro de los siguientes cuatro puntos.

Emisiones Directas (Alcance 1): Son los gases emitidos de forma directa, por ejemplo, por el uso de combustibles fósiles en maquinaria o vehículos, por pérdidas de gases refrigerantes, o por reacciones químicas durante los procesos productivos de la organización.

Emisiones Indirectas (Alcance 2): Son los gases de efecto invernadero emitidos por el productor de la energía requerida por la organización.

Otras Emisiones Indirectas (alcance 3): Son las atribuibles a los productos y servicios adquiridos por la organización, que a su vez habrán generado emisiones previamente para ser producidos. Son las más difíciles de contabilizar debido a la gran cantidad de productos y servicios utilizados por las organizaciones y a la dificultad en conocer las emisiones de estos productos o servicios si no son aportadas por el propio productor.

Absorciones y compensaciones: Es importante contabilizar las absorciones de CO2 que la organización realiza de forma directa y las que utiliza para contrarrestar las emisiones generadas.

Dependiendo de la medición que se realice, podemos dividir los tipos de huella ecológica en tres:

  • Directa: Contempla la acción directa sobre la naturaleza.
  • Indirecta: Contempla los efectos indirectos en la naturaleza.
  • Huella colectiva: Contempla los efectos del conjunto de comunidades en el planeta.

Dentro de la Huella Ambiental se consideran 14 tipos diferentes de impacto ambiental:

  1. Cambio climático
  2. Destrucción de la capa de ozono
  3. Toxicidad humana con efectos cancerígenos
  4. Toxicidad humana sin efectos cancerígenos
  5. Partículas y aspectos respiratorios
  6. Radiación ionizante
  7. Formación de ozono fotoquímico
  8. Acidificación
  9. Eutrofización terrestre
  10. Eutrofización acuática
  11. Ecotoxicidad en medio acuático
  12. Uso del suelo
  13. Consumo de recursos – agua
  14. Consumo de recursos – minerales y combustibles fósiles

Muchos los has oído, pero no está de más recordar estos tips que te ayudarán a mitigar tu huella ambiental:

  1. Escoger productos biodegradables y amigables con el medio ambiente, o preferiblemente marca o productos que tengan políticas medioambientales sostenibles.
  2. Usar siempre que sea posibles medios de transporte de bajo impacto como caminar o ir en bicicleta.
  3. Reutilizar envases y productos, limitar al máximo que cualquier cosa que consumamos sea de un solo uso.
  4. Hacer a conciencia la separación de basuras y entregarlas a quien corresponde para que sean recicladas.
  5. Sembrar árboles respetando los ecosistemas.

La compensación ambiental consiste en el desarrollo y la aplicación de un conjunto de planes y actividades correctivas para subsanar el daño generado a los ecosistemas naturales. Estos daños pueden ser causados por distintas actividades industriales como la deforestación, la extracción, el desarrollo de infraestructuras, el uso de materias primas y materiales que requieren de recursos primarios, la emisión de gases al ambiente y contaminación de aire, agua, tierra, etc.

 

La compensación se puede llevar a cabo directamente sobre el ecosistema puntualmente afectado o se puede realizar en otro espacio subsanando el daño realizado en otro lugar, por ejemplo capturando CO2 equivalente al que se emite por utilizar combustible en otra parte.

Ser ambientalmente sostenible implica tener un equilibrio entre los recursos que se utilizan y el medio ambiente. Esto quiere decir que las acciones realizadas no afectan el medio ambiente o si lo hacen, tienen un plan de compensación equivalente de manera que se desarrollan modelos de economía circular y no mecanismos extractivos en donde no existe un equilibrio entre los recursos que se utilizan y los que se aportan al medio ambiente, provocando una degradación en la calidad del ecosistema.

Una reserva ambiental es un territorio que se delimita, declara protegido y dedica a la restauración y conservación del ecosistema nativo al cual pertenece la zona. Estas reservas tienen como objetivo restaurar el equilibrio natural y generar un impacto positivo en el medio ambiente, asegurándose que nunca más va a ser destruida.

Esto es de vital importancia, sobre todo en ecosistemas puntuales que han sido muy devastados y que tiene un alto impacto en el equilibrio ecológico no sólo de la zona protegida sino de la región, un ejemplo de esto podrían ser los páramos, que es el ecosistema donde nace el agua; o los arrecifes de coral, que proveen alimento y hogar a muchísimas especies del ecosistema marino.

Las especies nativas son aquellas propias del ecosistema natural de una zona específica, cuyas características naturales y evolutivas corresponden a lo que se necesita para vivir en dicho ecosistema. La interacción natural de todas las especies nativas de una zona, tanto flora como fauna promueven el equilibrio natural, la armonía y aseguran la supervivencia de todos sus habitantes.

Se habla mucho sobre el tema del impacto que generamos como seres humanos en el medio ambiente y está siempre latente esta pregunta, ¿puedo vivir sin generar impacto ambiental? La respuesta es que técnicamente sí es posible, pero es muy difícil, pues implicaría *no usar energía eléctrica ni jabones, detergentes ni productos cosméticos (incluyendo protector solar) *no transportarnos por medios diferentes a caminar *no consumir alimentos que haya que transportar por medios que requieran combustibles *no usar insecticidas o pesticidas que dañen un ecosistema *casi que cero uso de tecnología *No uso de productos farmacéuticos y si bien todas estas son cosas que son parte de nuestras vidas gracias al desarrollo de la humanidad, es casi utópico pensar que vamos a volver a ese modelo de vida.

Lo que sí podemos hacer es fomentar hábitos más conscientes de vida, donde reduzcamos nuestro impacto y realicemos acciones que puedan favorecer al medio ambiente y mitigar el impacto que tenemos por vivir en él.

Restaurar un ecosistema consiste en el proceso de revertir los daños producidos por el mal uso de los recursos naturales que existían en un lugar específico. Existen diferentes metodologías y lo que se busca es recuperar los hábitats para la fauna y flora con objetivos ambientales específicos.

El análisis del ciclo de vida (ACV) de un producto es una metodología que intenta identificar, cuantificar y caracterizar los diferentes impactos ambientales potenciales, asociados a cada una de las etapas del ciclo de vida de un producto. Normalmente este análisis se realiza bajo el estándar establecido en la norma ISO 14.000.

El desarrollo e implementación de tecnología para la medición de los resultados y avances de indicadores ambientales en los proyectos es vital dado que los sistemas cotidianos son supremamente costosos, lo cual hace difícil la medición y es un desincentivo gigante para que más empresas y personas se comprometan con objetivos ambientales que le agreguen valor a sus modelos productivos y cadena de valor de sus productos.

Adicionalmente la tecnología es de vital importancia para darle trazabilidad, transparencia y verificación a los trabajos y resultados ambientales obtenidos de manera que le den garantía a los agentes involucrados en el proyecto y a sus clientes en el momento de ofrecer valores agregados de sostenibilidad dentro de los parámetros y características de diferentes productos, procesos y servicios.

Existimos porque creemos firmemente que no podemos dejar la solución el cambio climático solo en los entes gubernamentales, y creemos que la iniciativa privada juega un rol clave en que como humanidad logremos frenar y reducir el impacto ambiental que hemos generado, en las manos de todos está conseguirlo. Queremos generar conciencia, y aportar soluciones que nos encaminen hacia este gran logro.  

En Preserva generamos soluciones para empresas o personas que estén interesadas en mitigar su huella ambiental. Nuestros proyectos son diseñados por expertos, para asegurar que se realizan los trabajos para una restauración ambiental adecuada, que son sostenibles y que se van a mantener en el tiempo. Creemos en las soluciones a largo plazo, más allá de solo pensar en compensar nuestra huella hoy.

Nuestro propósito es acercar las soluciones ambientales a empresas y personas, para esto estamos desarrollando distintos tipos de proyectos ambientales en los cuales se tienen en cuenta los siguientes factores.

  • Objetivo ambiental del proyecto. Cada uno de nuestros proyectos ambientales tiene un plan de trabajo y un objetivo, dentro de ellos se encuentra. La captura de carbono, la conservación de ecosistemas en riesgo de degradación o desaparición, la restauración de ecosistemas para obtener capturas de carbono, cuidado de micro cuencas y nacederos de agua; protección y preservación de la biodiversidad y recursos naturales, entre otros.
  • Selección de zona y región. De acuerdo al plan de trabajo se realiza un estudio de zonas de manera que se cumplan con los objetivos de compensación y trabajo ambiental según las necesidades e intereses de nuestra empresa y nuestros clientes.
  • Análisis de susceptibilidad ambiental y estrategia, es un estudio técnico mediante el cual se determina el riesgo ambiental del predio, su relevancia para tomar acción y proteger los recursos y la importancia de realizar acciones de restauración y preservación del predio. Con base en este estudio se determinan las estrategias por zona de manera que se pueda organizar y presupuestar el plan de trabajo ambiental a seguir.

Se habla mucho sobre sembrar árboles, si bien cada árbol cuenta, te dejamos algunos tips que pueden ayudarte a entender los puntos a tener en cuenta para que la siembra tenga el mayor impacto posible en el medio ambiente:

  1. No todas las semillas que se siembran nacen y prosperan, te recomendamos comprar plántulas o árboles pequeños, que ya pasaron por ese proceso y tienen mayor probabilidad de éxito.
  2. Infórmate bien sobre la planta que estás sembrando, a qué ecosistema pertenece, qué cantidad de luz y agua necesita, qué cuidados especiales necesita.
  3. Asegúrate que donde se sembró tu o alguien más vaya a estar pendiente del árbol y dándole los cuidados que necesite.
  4. Procura siempre que la planta o árbol que siembres sea nativa, los que no lo son pueden generar impacto negativo en el ecosistema local.

Como en cualquier proyecto, las métricas son una parte fundamental de nuestras reservas, pero ¿qué métricas son las que miden las compensaciones ambientales? para nosotros, las metas y métricas se miden en:

  1. M2 de bosques protegidos.
  2. Toneladas de C02 capturadas.
  3. Agua producida (en ecosistemas puntuales como páramos) y cuencas protegidas.
  4. Cantidad de árboles sembrados.
  5. Impactos sociales asociados (comunidades con necesidad de agua, trabajos generados, inclusión de género).

Puede sonar contradictorio, pero la respuesta a esta pregunta es SI. Muchas veces con el paso de los años, por necesidad o falta de conocimiento, personas o comunidades han deforestado hábitats para poder usarlos con fines agrícolas sin control, o introducido especies que no corresponden a la zona, con lo cual generan un desequilibrio y a veces hasta la pérdida del hábitat y las consecuencias ambientales no son positivas, es por esto que con el fin de conseguir nuevamente el equilibrio y tener impacto positivo en el medio ambiente en muchos lugares es necesario eliminar algunas especies (ej.: cultivos de papa en los páramos) para reforestar con especies nativas del hábitat y ayudar a restaurar el equilibrio natural de la zona.

Está demostrado que con la reforestación y conservación de estos hábitats, incluso especies animales que habían sido desplazadas vuelven. La naturaleza es sabia y está en nuestras manos ayudar a generar esta recuperación y posterior conservación.

Una reserva ambiental privada es un lugar delimitado y cerrado al público general, dedicado a la restauración y conservación de dicho terreno, cuyos dueños son personas o empresas, es decir que no es del estado, no es abierto al público y no requiere de fondos públicos para su manutención. Lo que se busca con estas reservas es darle soluciones ambientales a iniciativas privadas de empresas y personas naturales que quieran tener compensaciones ambientales, ya sea porque están obligadas a ellos o porque lo quieren hacer por activamente.

Sabemos que las políticas ambientales y de compensación de cada compañía son diferentes, por eso las soluciones deben ajustarse a las necesidades y presupuestos particulares de cada una. En Preserva trabajamos de la mano de cada empresa, independientemente de su tamaño o política ambiental para generar soluciones a la medida y empezar a mostrar resultados lo más pronto posible.

¿Conoces a alguien que pudiera estar interesado? Contáctanos y cuéntanos tu caso, o comparte este post con las personas que creas que les pudiere interesar.

Ser carbono Neutro significa que la persona o empresa de alguna forma compensa todas las emisiones de las cuales es responsable por el desarrollo de su vida/actividad.

El acuerdo de Paris del 2015, es el primer acuerdo en la historia que firman 175 países en las Naciones Unidas para combatir el cambio climático, con compromisos y objetivos medibles para cada parte. Una de las metas fundamentales es mantener la y temperatura global máximo 2 grados por encima de niveles pre industriales.

Todas las empresas, independiente de su tamaño, pueden tener una política de responsabilidad ambiental corporativa, estos son los pasos a seguir para desarrollarla:

  1. Medir las emisiones o impacto que el negocio genera en el medio ambiente.
  2. Hacer un análisis de mejoras en proceso para reducir al máximo este impacto.
  3. Hacer un plan de compensación por el impacto que no se puede evitar y que lleve al negocio en un determinado periodo de tiempo a ser carbono neutro. Este debe ser sustentable en el tiempo e idealmente  estar proyectado de acuerdo con las metas de crecimiento del negocio.
  4. Implementar el plan y medir los objetivos trazados.
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